(3/Nov/2004)
Para L. M. por venir e irse con el tiempo.
Esta historia
No se mide con horas,
Ni con semanas, ni con años
Se mide con tiempo atemporal
Aquel que viene, nos alcanza
Y sigue de largo.
El tiempo que pasa
Y que no vuelve
Pero que siempre nos encuentra.
Y quiere uno conocer
Los misterios del universo?
Y para que?
Cuando solo basta
Despertar por la mañana
Y sentir
Dormida o despierta
A la mujer que vino con el tiempo.
La veo venir desde siempre
Desde el comienzo del mundo
Su caminar despacio
Sus pisadas firmes
El tramo que aun hay por avanzar
Yo la espero
La conozco desde siempre
Y aun así, no la conozco
Porque no para de sorprenderme
En sus iras, en sus risas
Cuando calla, cuando grita
Es ella, siempre ella
Se va comiendo al mundo sin saberlo
Lo va salvando, sin saberlo
Y por eso
Yo la espero.
Ella se construye a si misma,
En cada decisión que toma
Buena o mala,
Espeluznante a veces
El juego de las decisiones
Es su fluido vital
Determinación, capricho, pasión
Y para ser parte de ellas,
O victima de ellas
Yo la espero.
Entiendo el origen de su ira
No para de pelear por la justicia,
Por lo que debe ser.
Por lo que ella quiere ser
La miseria, la pobreza la indignan
Y en el frente de la lucha
Y en el frente de la vida
Yo la espero.
No entiendo, no entiendo
No entiendo sus lágrimas.
Porque su corazón es un baúl, lleno de secretos
Secretos que a veces me queman, a veces
Me conmueven, pero siempre me acercan
Y por ellos
Yo la espero.
Ella viene empapada en libertad
Y no se da cuenta como
El mundo cambia a su paso.
El mundo no la entiende
Y por eso no la merece
Porque esta mas allá del bien,
Y del mal, de la contrición
Y de la piel
Su libertad ingenua le ha perdonado
Todos sus pecados, y sin embargo
Para pecar juntos
Yo la espero.
Cómplice es su risa
De mi felicidad más profunda
Nunca cambio la risa de la niña
Que se convirtió en mujer
Y cuando la mujer ríe,
La niña aparece
Y para reírnos juntos
Yo la espero.
Ella se equivoca, ella peca
Cae, se golpea, le duele, llora
Se aterra por los errores, por los pecados
Por las noches obscuras, por las noches solas
Por los relámpagos poderosos
Que han azotado su vida,
Y sale por las calles a caminar bajo la lluvia
A purificarse por el agua, sin darse cuenta
Que sus virtudes, nacieron de sus pecados.
Y en la virtud, y en el error, y en el pecado
Yo la espero
Para mí, ella es todo
Y sin embargo, no lo sabe
Es mi apoyo, mi destino
Y sin embargo, no se da cuenta
Y para contarle esa
Y muchas verdades más
Yo la espero.
Por eso
No pretendo conocer
Los misterios del universo
Solo me basta
Despertar por la mañana
Y sentir
Dormida o despierta
A la mujer que vino con el tiempo.
Ese mismo tiempo
Que quizá mañana
La llevara, quien sabe?
Si para otra cama
Humilde como la mía
U otro lecho de relieves de oro.
Por eso esta noche
Me muero en ella
Una y mil veces
En lo que vemos a las estrellas
Caer por su ventana
No quiero que amanezca
Quiero permanecer en el tiempo atemporal
De nuestro abrazo eterno
En lo que el universo se cae en pedazos.